Peliculas de mi adolescencia.

No se si alguna vez me puse a hablar de mi etapa quinceañera en este blog, así que lo voy a resumir para no irme por las ramas: mientras todos mis pares disfrutaban sus viernes/sábado a la noche embriagándose, bailando, fumándose todo el humo toxico de esas maquinas de algun bailable de cuarta, yo me quedaba en casa mirando películas.
En parte por decisión de terceros pero, muy en el fondo, yo prefería mil veces esa rutina y no la típica adolescente (obvio que esto lo descubrí una vez que empece a salir, pero en el momento me parecía una injusticia y una cagada). Me gustara o no, ahí estaba yo, con mi sillón, mi televisor y el alquiler de dvds que estaba a unas cuadras de mi casa. Y esto formo varias actitudes y varios gustos que hoy sigo manteniendo, como que prefiero mil veces la soledad y el café, en vez de los grandes grupos de gente y la cerveza. Obviamente al tener esta rutina cada fin de semana durante varios años, vi todas las películas de todos los tipos que se puedan imaginar, tanto taquilleras y “actuales” como clásicas o independientes, de varios países, y hasta he pasado noches haciendo maratones de Hitchcock, mientras el resto de los normales de 16 años bailaban reggaeton. Entonces se desarrollo un gusto bastante especial por el cine y la fotografía que se traduce a todo lo que soy hoy: desde mi imagen personal hasta mi carrera, todo tiene que ver con esas noches sumergidas en cine. Y por supuesto que hubo películas, en ese momento, que vi una y otra y otra vez y que tuvieron efectos más fuertes que las demás y obviamente que las voy a mencionar a continuación.

Lolita de Adrian Lyne me enamoro desde la primera vez que la vi y sigue siendo una de mis inspiraciones más grandes el día de hoy. Una vez que vi la película obviamente leí el libro repetidas veces, y descubrí todo un mundo de ninfulas en el cual inspiré mi vestimenta, especialmente durante estos últimos años. No solo la historia de la película es genial y atrapante, sino la fotografía y los diálogos de esta son increíbles, y Dominique Swain es la mejor representación de Lolita de la vida <3.

Acá es cuando se dan cuenta que tengo un estilo de pelicula favorito muy marcado. The Virgin Suicides es la primer película de Sofia Coppola que vi en la vida y a partir de ahí nació la obsesión. Es una de las personas que más me hizo interesarme en fotografía y realmente el abuso de sus películas es lo que me llevo a tener el estilo de fotografía que tengo hoy, estos retratos con una onda vintage y cierta melancolía. En sus películas no hay mucha acción o guion, de hecho son como largos trailers con música e imágenes, pero es lo que mas me gusta de ellas.

A principios del 2000, cuando se estreno Amelie, todas enloquecieron y se cortaron el pelo como Audrey Tautou, se genero el efecto “Harley Queen” y mágicamente todas querían ser ella. Para mi, fue mucho más que eso. No solo descubrí el cine extranjero al cual no le había dado bola hasta el momento, me enamoré de París y de toda la estética que la rodea.

Realmente dudo que tenga que explicar por qué incluye Eternal Sunshine of the Spotless Mind acá. Todo en esta película es lo mejor del mundo. Clementine es la primer mina del cine con la cual me sentí 200% identificada, y Jim Carrey se luce como actor dramático. En general, las películas románticas no son mi fuerte, pero mientras todas las pibas se estremecían con Gosling en The Notebook, yo estaba loca por esta obra maravillosa.

Ahora es cuando les pido que si tuvieron películas que las marcaran las dejen en los comentarios, o si conocen películas parecidas a estas que puedan llegar a gustarme, también son bien recibidas <3

Publicado por

Bella Rodriguez

Soy Bella, una fotógrafa, madre y bloggera amante de la moda oriunda de Pinamar. En este espacio encontraran mis pasiones unidas, algo de lifestyle, make up, ideas para vestirse, y más!.

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