ni yo podria haberlo dicho mejor

Pablo y Marisa disfrutaban todos los días del cielo que habían alcanzado desde el momento en el que empezaron a salir: encuentros con amigos, cenas en restaurantes, películas dos veces por semana, desayunos enredados entre las sábanas. Marisa, un encanto –lo decía todo el mundo– y Pablo, una suerte para cualquier mujer como Marisa. Ella siempre tan arreglada, tan atenta a todos los detalles de su casa, divertida como pocas hasta en las peores situaciones lograba sacarle una carcajada al amor de su vida. Y él, puro romance: si no había flores eran bombones o perfumes. Pablo, tan amante de los Stones fue capaz de ver un recital de Luis Miguel o peor, de Ricardo Arjona, con tal de ver a Marisa con esas cosquillas que le subían por la panza cuando sonaba su música preferida. Y cuando vieron las dos rayitas en el test de embarazo confirmando lo que todos a su alrededor esperaban… fue la gloria en esa casa de tres ambientes que siempre olía a sándalo. Y así pasaron nueve meses de embarazo. Todo un idilio que no podía sino terminar en uno de esos bebés dulces que muestran los calendarios. Y un día nació Juana. Un 14 de noviembre. Y Pablo estuvo en la sala de partos y Marisa le agarró la mano fuerte, muy fuerte durante todas esas horas de contracciones interminables. Juntos, ahora tres, volvieron a la casa con planes de continuar en esa luna de miel que se perfilaba eterna. Peeero… hete aquí que los días empezaron a mostrar otras caras. Una Marisa casi muda, con ojeras y dolores de cintura. Un Pablo irritable que no entendía ni eso de la cuarentena ni los ojos de su mujer que ya no lo miraban. Una bebé que sólo mostraba carita de calendario cuando dormía (jamás más de una hora y media seguida). Una habitación interrumpida por una cuna que nadie ocupaba: la beba en el medio de los dos, aunque Pablo nunca estuvo muy de acuerdo..

Resumiendo

Lunes Siete de Diciembre, 2009
Desde la mañana empezó el dolor, me di cuenta que se acercaba algo porque no pude seguir durmiendo a pesar de que el cansacio me tiraba de los parpados y todavia tenia las piernas debiles. Pero las contracciones no empezaron hasta la una y media del mediodia, despues de un buen baño caliente, en el momento menos indicado, nadie en casa. Asi que, con Caro, guardamos todo, empezamos a marcar diferentes numeros telefonicos casi al mismo tiempo, y volamos al hospital para que me revisen. De ahi en más solo estube en una cama de hospital contando contracciones hasta las siete de la tarde, o al menos eso me dijeron porque a mi se me pasaban mil cosas por la cabeza menos la hora. De ahi pasé a la sala de partos y despues de un trabajo arduo con mi chico (que, dicho sea de paso, se porto como todo un hombre y gracias a él tuve más fuerza de la que esperaba) nació Alex, a las 20:11 pm, pesando 3,780k; pedazo de bebé. Super sano, super lindo, lo primero que le miramos fue la nariz, exactamente igual a la mia, y la trompota de pato también heredada de mamá, Razgos parecidos a mi hermana, todo un Rodriguez el niño, y todo un llorón también, pero hay que entender que salió del paraiso y entró en una sala con muchas luces y agujas por todos lados. La emoción que tenia cuando lo vi ahi, todo chiquito, revoleando sus manotas para todos lados, a upa de su papá en ropa azul, fue lo mejor del mundo después de tanto trabajo y dolor, y espera.
Después solo nos quedó volver a la habitación, cruzandome en el camino de rally en camilla con toda mi familia, amigos; para ir a darle por primera vez el pecho a mi gordo, aunque en el momento no le cazaba la onda ni un poco pobre. Ochenta celulares sacando fotos a nuestro alrededor, gente que lo queria ver y las enfermeras que desesperaban porque eran una banda y el horario de visita habia terminado hace rato. Y después dormir, nada más que eso. Papá mamá y Alex planchados en tan solo minutos, hasta el dia siguiente, solo para esperar un dia más con ansias y poder volver a casa.

Hoy, Viernes Once de Diciembre, 2009 
Las cosas vienen muchisimo mejor después de un par de días de tomarle la costumbre a todas estas responzabilidades nuevas, los pañales, la dieta, la teta, los llantos a la madrugada, lo dolores de panza del gordo, la vida nueva. Al fin puedo caminar como una persona normal (bueno… kind of), en unos dias voy a poder empezar a ejercitarme, la casa ya no esta tan llena de gente, Alex duerme mejor, come mejor, y por ende, yo también. Estoy ansiosa por poder hacer la vida que hacia antes de nuevo, con mi gordito, y mi papáoso lindo que se mata trabajando y pobrecito también me re banca con mis locuras. Estoy más que segura de que esto fue lo que más necesitaba en mi vida, para crecer y seguir adelante, para ser feliz, como se supone que me merezco..

Cambiar…

…de pequeños a grandes. O estancarnos, y seguir siendo una mezcla de ambos. Escribo porque la vida me lo pide, sino voy a lograr que mi cerebro explote. Los ultimos dias dan mucho de que hablar, pero no se si alguien entiende cuando me gusta dejar las cosas atrás y no acordarme. Seguro que no.
A veces pienso, por una de esas casualidades de la vida, concluyendo con que tengo miedo de tantas cosas sin importancia que no se. Me saco. Solamente porque hay situaciones y personas totalmente irrelevantes y yo me preocupo como si fuera el fin del mundo pero cuando algo groso se acerca, algo a lo cual realmente temerle es lo minimo que deberia hacer, no le doy ni la mas minima importancia y dejo todo fluir.
Le prometo que cuando llegue una gota de felicidad voy a escribir algo como la gente, pero justito ahora parece que el tiempo se quedo detenido en sensaciones lindas y feas y no encuentro emoción de nada. Todo empezó despues de dejar de creer en la gente, una vez más. Pero, ¿cuando termina? ¿como termina?  Ya no soy la misma, con nadie, y eso es una de las pequeñas cosas que no deberian de asustarme, pero ahi estan, ni dormir me dejan. Me rayan, subconcientemente sé que es por eso y aun asi nada cierra, por un momento estaba al lado de alguien que me hacia feliz, ibamos a tener una familia feliz nosotros y nuestro hijo, en un hogar feliz, rodeados de gente feliz; y repentinamente vuelve el vacio, me preocupa no poder volver a ser esa, volver a ser yo, la persona en que me habia convertido desde que te conocí. Ya no me reconozco ni a mi misma, ni a nadie de los que nos rodean. Y juro que quiero salvarnos, quiero salvarme, salir de una vez por todas del poso profundo en el que me cai; pero si fuera tan facil no habria lagrimas en mis ojos y mi corazon no se aceleraria tanto cada vez que te vas.








Tengo que aprender a dejarte ir..

Denied

Todo el sabado 14 preparando una sesion de fotos (malisima dicho sea de paso, pero dando mi mejor esfuerzo), gasté tres rollos, perdi varias horas, y gasté energia
todo para ir a buscar el revelado y me dijeran que mi camara esta rota y por ende no salio ni una foto. Fotos que tendría que entregar el jueves que viene.








te amo tanto que te arrancaria los ojos.